El castillo Vogelod

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Vlad Tepes, el Empalador

"El voivoda del palo". Así llamaban los turcos a Vlad Tepes.

Vlad Tepes, el Empalador Vlad Tepes nació en 1431 en Sighisoara, Transilvania, región del centro de Rumanía. Era el segundo hijo de Vlad Dracul, voivoda de Valaquia (hoy sur de Rumanía) y se le llamó Vlad, el hijo de Dracul, o sea Draculea. Se haría famoso por el sobrenombre de "Tepes", el Empalador. En el siglo XIX su figura "volvió a la vida" gracias a la novela de Bram Stoker 'Drácula', donde el escritor le convierte en el rey de los vampiros.

El padre de Draculea, Vlad Dracul (1444-1447), voivoda de Valaquia, fue armado caballero de la Orden del Dragón por Segismundo de Luxemburgo, rey de Alemania, Hungría y Bohemia (una región de la actual República Checa). La Orden del Dragón fue fundada en 1418 para luchar contra los turcos. El apodo que Vlad llevó a partir de entonces fue "Dracul" (Diablo en rumano).

Vlad Dracul había sucedido a su padre (y abuelo de Draculea) Mircea cel Batin (el Viejo) voivoda de Valaquia. Para asegurar su lealtad al todopoderoso sultán turco Murat, Vlad Dracul entregó a su dos hijos, el príncipe Vlad Draculea y a su tercer hijo, Radu, cinco años más joven, como rehenes del turco. Mircea, el hijo mayor se quedó a su lado. Dracul tenía que actuar con diplomacia y tacto: primero como aliado de Hungría y los aliados cristianos en las guerras continuas contra los turcos, y también con estos, para evitar que su reino Valaquia, incapaz de enfrentarse al poder otomano, fuera exterminado. Por otra parte, pensaba en sus hijos rehenes. El sultán no les había hecho daño alguno. Vivían sin penalidades en Emed, Ninfaion o Andrianópolis, donde se entrenaban en la lengua y los usos turcos, familiarizándose con la técnica de las armas.

En 1446 los turcos enviaron una misión a Valaquia que informó al príncipe del buen estado de salud de sus hijos, ofreciéndole un pacto de alianza. Vlad Dracul aceptó. En noviembre de 1447 el conde Juan Hunyadi, regente del reino de Hungría, tras reunirse con los boyardos valacos marcha hacia Valaquia para atacar a Vlad Dracul. Derrotado, Dracul logra huir pero muere apaleado mientras intenta cruzar el Danubio. Su hijo Mircea fue apresado y ejecutado en Tirgoviste, la capital del principado de Valaquia.

Tras su muerte Hunyadi eligió como príncipe a Vladislav II, que actuaba según sus deseos. En 1448 llegó la noticia a la corte del sultán. Vlad Draculea fue elevado al rango de pretendiente al trono, y el sultán Murat II le ofreció su apoyo. Cuando Vladislav II se ausenta del principado para apoyar a Hunyadi en su lucha contra los turcos, Vlad Draculea cabalga con una pequeña fuerza turca hacia Tirgoviste y se apodera de la herencia paterna.

Sin embargo no se afianzó en el poder y Vladislav II lo expulsó sin dificultad. Vlad Draculea intentó conseguir el apoyo turco, empleando sus conocimientos de la corte turca y conferenciando con visires y el heredero del trono, Mehmed (1432-1481), pero fue inutil. Vladislav II se sometió a Murat y le enviaba tributo. Entonces Vlad Draculea viajó hacia Moldavia donde tenía parientes, y a Transilvania. Era 1449.

En 1451 Mehmed II se convirtió con 19 años de edad en el nuevo sultán. Radu, el hermano pequeño de Vlad, seguía viviendo en territorio otomano como rehén. Debilucho y libidinoso, famoso por su belleza en constrate con la fealdad de Vlad, conquistó el favor especial del sultán.

Mientras tanto, Vlad Draculea se esforzaba por captar fuerzas para sí, aun a riesgo de que se arriesgaba a una ruptura con el sultán. Durante ocho años de exilio tuvo una actividad política incesante, intentando ganarse partidarios para ser reconocido como pretendiente al trono de Valaquia. Mantuvo contactos con boyardos valacos descontentos, y cuando la relación de Vladislav II con Hunyadi empeoró, Vlad Draculea aprovechó la situación. Hunyadi le acompañó a Buda (actual Budapest) y le presentó al rey.

Hunyadi le confió a Vlad Draculea la vigilancia y protección de Transilvania. Cuando Mehmed fracasó en su conquista de la ciudad de Belgrado, Vlad Draculea se lanzó a toda prisa hace Transilvania con sus tropas, derrotando a Vladislav II que fue hecho prisionero. Vlad Draculea ordenó su ejecución en la misma plaza del mercado donde su hermano Mircea fuera muerto a manos del verdugo.

Vlad Tepes desayuna rodeado de empalados Vlad Draculea se convirtió pues en el nuevo voivoda, y subió al trono de Valaquia en 1456 como Vlad III. Al comienzo saldó deudas políticas, firmando contratos con las ciudades sajonas y permitiendo el libre comercio de los alemanes en Valaquia, a cambio de ayuda militar contra los turcos en caso de un ataque turco; en septiembre prestó juramento de fidelidad al rey de Hungría; y ese mismo mes volvió a prestrar juramento de fidelidad a Turquía, además de un tributo anual y conceder el derecho de libertad de tránsito hacia Transilvania.

Vlad Tepes lo aceptó todo esperando el momento de que la soberanía de Valaquia se recuperara para no tener que cumplir nada. El principado de Valaquia, siempre bajo la amenaza innminente de un ataque turco, inició una carrera contra reloj para modernizar el principado en cinco años. Los aliados occidentales de Vlad Tepes comenzaron pronto a desconfiar de él. Mediante medidas económicas como el derecho de emporio, las ciudades sajonas perdieron el comercio interior dentro de Valaquia, dominado ya sólo por comerciantes valacos.

Dos ciudades sajonas, Kronstadt (Brasov) y Hermannstadt (Sibiu) quisieron imponer otro pretendiente al trono, aunque diferentes propuestas. En la primavera de 1457 Vlad III comenzaría a ganarse el apodo de "Tepes", el Empalador. Vlad Tepes saqueó la región de Kronstadt, matando a hombres, mujeres y niños. Los que sobrevivieron fueron llevados a Valaquia y empalados. Las ciudades sajonas se quejaron al rey de Hungría, Ladislao V. Se logró una paz comprometiéndose Kronstadt a expulsar su pretendiente al trono, un tal Dan, y que Vlad Tepes abandonara su política comercial proteccionista.

Para afianzarse en el poder, Vlad Tepes comenzó a reducir la influencia boyarda. Una vez que los apresaba no sólo los hacía empalar a ellos sino también a sus familias. Sus posesiones eran confiscadas y repartidas entre los partidarios del príncipe.

En 1459 Vlad Tepes comenzó de nuevo su política comercial proteccionista y se conminó a los comerciantes valacos que boicotearan a Transilvania hasta nueva orden. Vlad Tepes capturó una caravana de comerciantes de Kronstadt que no habían realizado su comercio en los mercados admitidos, y los empaló a todos, unos seiscientos comerciantes. La mercancia confiscada fue quemada.

Kronstadt volvió a esgrimir la figura de Dan como pretendiente al trono. Mientras tanto llegó la Pascua y Vlad Tepes invitó a un magnifico banquete a la asamblea de boyardos, aquellos que tenían cierta influencia en la elección de príncipes. Durante la fiesta, Vlad Tepes les preguntó a los boyardos que a cuantos príncipes podían recordar. Unos dijeron treinta, otros ocho. Vlad Tepes les preguntó si no les parecia demasiados príncipes y se respondió a si mismo diciendo: "Es por culpa de vuestra infamia, que lo contamina todo".

La guardia personal del príncipe entró en la sala y hay dos versiones sobre lo que sucedió después: 1) los 500 boyardos reunidos fueron empalados; 2) sólo lo fueron los ancianos y sus mujeres mientras que los jóvenes fueron condenados a trabajos forzados hasta que sus costosos trajes de Pascua cayeran en harapos.

Se confiscaron los territorios de los boyardos ejecutados y fueron concedidos a pequeños nobles y campesinos libres. La asamblea de boyardos degeneró en un mero organo de aclamación.

Tras estos hechos Kronstadt envió una comitiva de cincuenta y cinco emisarios a Valaquia para acordar una paz como la mantenida antes, pero Vlad Tepes deseaba mejores condiciones. Los cincuenta y cinco fueron bien recibidos, pero a la mañana siguiente vieron horrorizados cincuenta y cinco palos frente al palacio donde estaban alojados. Vlad Tepes se disculpó, pero los enviados se marcharon sin negociar nada.

Una noche, Vlad Tepes apareció en Bursenland (Tara-Birsei) en los aldrededores de Kronstadt. No podía asaltar Kronstadt porque estaba fuertemente fortificado. Se trató de una acción de exterminio destinada a dejar claro al embajador de Kronstadt que las decisiones del príncipe debían ser respetadas.

Sus tropas lo destruyeron todo. Invadieron suburbios de Kronstadt que no estaban muy protegidos en los que vivían pobres, emigrantes, judíos y gitanos y los empaló a todos, hombre, mujeres y niños junto a la capilla de San Jacobo, frente a la ciudad, para que desde los muros quedaran bien a la vista de todos. Luego desayunó entre los empalados. Así terminó la guerra económica. Vlad Tepes regresó a Valaquia.

Sometimiento total

En su reino Vlad Tepes exigía el total sometimiento a su persona. Estableció una ley en la que nadie podía reclamar el trono en nombre de ningún derecho. Sus condenas eran iguales para todos, y deseaba poner término a las intervenciones extranjeras y acabar con las disputas de los nobles.

Segun él, los mendigos eran una carga para el país, ya que no producían nada y vivían de los bienes de los que trabajaban. Convocó a los mendigos a un festín y les preguntó a los presentes si no querían verse libres de preocupaciones y privaciones. Como contestaron que sí, mandó prender fuego a la sala. Nadie escapó con vida. A sus horrorizados vasallos les dijo que no quería pobres en su principado. "Eliminemos la pobreza eliminando a los pobres".

El siguiente grupo fue el de los gitanos. En su territorio había cerca de 300 gitanos. Tomó a tres de los mejores, los mandó asar para que los demás los devoraran y les incitó a comerse los unos a los otros o de lo contrario serían enviados a luchar contra los turcos. Los gitanos prefirieron alistarse.

Debía imperar el orden por encima de todo, incluso en la vida sexual. Fuera del matrimonio la sexualidad era considerada desviación, trasgresión y peligro. Vlad Tepes tenía una moral puritana que quiso, cómo no, imponer a todo el mundo: las adúlteras eran condenadas a muerte, al igual que las viudas "impúdicas" o las doncellas que no conservaban su virginidad. Los castigos consistían generalmente en la mutilación de los órganos sexuales. Una vez una campesina le había confeccionado a su marido una camisa demasiado corta que le dejaba algo del cuerpo al aire al trabajar. Vlad Tepes lo descubrió y la mandó empalar.

También debía imperar el orden en la religión. Vlad Tepes quería el apoyo de la Iglesia y la apoyaba cuando le convenía. Además los sacerdotes tenían que acatar la autoridad del príncipe. Su obsesión con lo improductivo, en un principio contra los mendigos, la desplazó también al ámbito de la Iglesia. Una vez empaló a dos monjes que estaban pidiendo limosna, a los que les dijo que llevaban una vida miserable. Los monjes le contestaron que confiaban en ganarse así el cielo. Vlad Tepes los mandó empalar. Fortificó zonas del país.

Castillo de Poienari En la primavera de 1460, los habitantes de Kronstadt volvieron a la carga con su candidato Dan y apoyados por el rey de Hungría. Dan penetró en Valaquia con su ejército transilvano pero fue vencido por Vlad Tepes, que lo mandó decapitar tras haber cavado el mismo Dan su propia tumba. Entonces en abril Vlad Tepes volvió a aparecer por la región de Kronstadt quemando aldeas y empalando a todos a su paso.

Entre julio y agosto se apoderó de Fagaras y Amlas y mandó empalar a toda la población. Esta actividad represiva le costó la vida a unas 20.000 personas. La repoblación de aldeas y villas destruidas tardó varias generaciones y muchas poblaciones permanecieron desiertas durante casi un siglo.

Mehmed, el sultán turco, tras su derrota en Belgrado reapareció en Serbia en 1459, ocupó Semendria y convirtió el país en una provincia turca. Envió a Vlad Tepes emisarios para recordarle sus deberes como príncipe vasallo. Vlad Tepes se sentía fuerte y se negó. Uno de los enviados turcos se inclinó ante él sin quitarse el turbante y Vlad Tepes le increpó. El enviado le contestó que es la costumbre en su país y que ante el sultán no se quitan el turbante. El voivoda del palo mandó clavarle con clavos el turbante a la cabeza, y le dejó irse.

Matías Corvinus, rey de Hungría, convino una alianza con Vlad Tepes y para reforzar el pacto prometió entregarle por esposa a una parienta suya. Cuando Mehmed se enteró de este acuerdo, ordenó a su comandante Hamza que atrapara a Vlad Tepes y se lo entregara. Para tal fin, se envió a Valaquia un consejero diplomatico, Katabolenos, que ofreció al voivoda el perdón del sultán a cambio de que él accediera a personarse en la corte turca con el tributo pendiente. Además debía anular la alianza con Hungría y renunciar al matrimonio con la pariente del rey que le uniría a la familia real húngara. Vlad Tepes se negó, pero consciente de la trampa turca acompañó con su ejercito a Katabolenos en el viaje de regreso.

Katabolenos informó a Hamza, y ambos ejércitos se enfrentaron. Hamza fue derrotado. Como al resto de prisioneros turcos, se le cortó los pies y las manos, y fue empalado como todos, sólo que en un palo más alto por ser el de mayor rango. En invierno Vlad Tepes atravesó la orilla sur del Danubio y atacó las posiciones turcas, logrando expulsar a los turcos de casi todas las fortalezas del Danubio. Mandó un informe de sus conquistas a Matías Corvinus, y añadió dos sacos llenos de orejas, narices y cabezas. El Papa, el rey de Polonia y Esteban de Moldavia recibieron el mismo informe. Todos recibieron la noticia con simpatías, pero optaron por no comprometerse.

Mehmed se propuso castigar a Vlad Tepes y en abril se puso en marcha a Valaquia con un ejército de 100.000 hombres. Le acompañaba el hermano menor de Vlad Tepes, Radu el Hermoso, favorito del sultán y destinado a ser el nuevo voivoda. Vlad Tepes sabía que se produciría un ataque turco pero esperaba la ayuda de sus aliados pero nadie iba a prestarle ayuda y Vlad Tepes se quedó sólo frente a los turcos.

Vlad Tepes reclutó a unos 20.000 hombres, la mayoría campesinos libres o nuevos nobles que le debían posesiones y rango. Los supervivientes de las antiguas familias boyardas se abstuvieron. Vlad Tepes, consciente de que su ejército nunca podría derrotar al poderoso ejército otomano, adopta una táctica de guerrilla y de "tierra quemada". Le ordena a la población que se refugie en los bosques y montañas y que se lleven los víveres y el ganado. Lo que queda atrás es incendiado, los pozos de agua inutilizados y destruidas las casas.

En un sofocante verano, los turcos eran sorprendidos por la retaguardia en continuos ataques. Para reforzar el espíritu de lucha, Vlad Tepes, tras la batalla, premiaba a los heridos que presentaban heridas por delante, y empalaba a los que presentaban heridas por la espalda. Mehmed se dirigió a Tirgoviste, y poco antes de que alcanzara la capital del principado, pasó por el "bosque de empalados": un bosque de palos en los que estaban empalados 20.000 hombres.

Eran los enemigos del príncipe (turcos, búlgaros, alemanes, húngaros y boyardos) que habían sido ejecutados y permanecían expuestos con el fin de aterrorizar a los eventuales oponentes. Entre las víctimas, se hallaban lactantes que habían sido arrebatados del pecho de sus madres y en cuyos vientres anidaban los pájaros. La visión despertó horror y consternación. Mehmed expresó que un hombre que había sido tan cruel con sus súbidtos, sin que estos le abandonasen, debía de conocer muy bien el arte oriental de dominar mediante el terror, y no sería reemplazado fácilmente en el trono; pero por otra parte declaró que no podía apreciar a hombre tan terrorífico.

Cuando entró en Tirgoviste, la ciudad estaba desierta, la población había huido y las puertas abiertas. Más tarde obtuvo una pequeña victoria, donde fueron capturados 2.000 valacos y decapitados, pero Mehmed puso fin a la campaña. El 11 de julio Mehmed estaba de vuelta en Andrianópolis.

Derrocamiento y muerte de Vlad Tepes

Vlad Tepes, el Empalador Radu, el hermano menor de Vlad Tepes, había estado reclutando partidarios en Valaquia. Los boyardos enemigos de Vlad Tepes se acercaron a él. El país de Valaquia estaba agotado, devastado por Vlad y los turcos. Radu fue proclamado voivoda en agosto, pero Vlad Tepes aun se mantenía con el resto del ejército. Confiaba en Matías Corvinus que se había puesto en marcha con su ejército. Cuando Matías Corvinus llegó a Kronstadt, Vlad Tepes se puso inmediatamente a sus órdenes.

Pero las cosas no iban a ser tan fáciles. El terror político de Vlad Tepes había causado entre 40.000 y 100.000 víctimas. Una comisión de las ciudades sajonas presentó una lista de protestas, y una embajada de boyardos valacos informó al rey sobre el estado de su país, y apoyaron las acusaciones sajonas con una exhaustiva relación de hechos.

Entretanto Radu el Hermoso reconocía la supremacía húngara y debía hacer concesiones a las ciudades sajonas. Para el rey de Hungría el asunto no era sencillo. Pasaron dos semanas durante las cuales tanteó con sumo cuidado la situación. Entonces llegó a su poder dos cartas que Vlad Tepes había redactado el 7 de noviembre de 1462, en un lugar llamado Rothel y que estaban dirigidas a Mehmed II y a Esteban de Moldavia.

Del contenido de las cartas se llegaba a la conclusión de que el voivoda ofrecía a Mehmed una alianza prometiéndole la posesión de Valaquia, Transilvania y la totalidad de Hungría, e insinuaba que podía apoderarse de la persona del rey húngaro. Era traición. Matias Corvinus capturó al voivoda que en ese momento se hallaba sopechosamente cerca de la frontera, y ordenó que lo trasladaran a Hungría. Era el año 1463.

Radu fue reconocido voivoda de Valaquia y las ciudades sajonas se alegraron (especialmente Kronstadt). Sobre el contenido de las cartas, aun no está del todo claro si eran auténticas o fueron una falsificación de los enemigos de Vlad Tepes.

El caso es que Matías Corvinus no fue muy severo con Vlad Tepes. A los traidores se les decapitaba pero no a Vlad Tepes, que fue prisionero del rey de Hungría durante doce años. Según la época del año, se alojaba en Buda o en la residencia de verano de Visegrad unos cuantos kilómetros al norte. Es poco probable que lo encadenasen de pies y manos y lo recluyeran en una celda individual. El arresto fue simplemente domiciliario. Más bien parece ser que desempeñó en la corte húngara el papel de atracción bárbara: lo exhibían en ciertas ocasiones para suscitar los lógicos escalofríos.

En los doce años que pasó en Buda o Visegrad, Vlad Tepes fue sólo un mero observador sin poder ni influencia, pero no estaba del todo aislado. Y ni siquiera en ese período dejó su ocupación favorita. Cazaba ratones y compraba pájaros en el mercado para empalarlos. A algunos les cortaba la cabeza, a otros los adornaba con plumas y les devolvía la libertad.

Aprendió a encuadernar libros y con eso se procuraba medios de supervivencia. En 1475 Matías Corvinus liberó a Vlad Tepes y le entregó 200 ducados para gastos de viaje. El terrible prestigio del ex voivoda de Valaquia no había perdido actualidad entre los turcos, y su capacidad militar era indiscutible. Vlad Tepes se dirigió de inmediato a Transilvania, a Hermannstadt. En noviembre Vlad Tepes regresó a Buda y presentó un informe al rey.

Iglesia conventual de Snagov A lo largo de 1475 Radu el Hermoso que había sido vovioda de Valaquia tras la caída de su hermano Vlad Tepes, murió por las revueltas valacas, no se sabe si en combate o asesinado. Su sucesor Basarab Laiota preconizaba una política sospechosa. Comenzó la guerra contra los turcos. Mientras Matías Corvinus se dirigía a Sabac y la conquistaba, Vlad Tepes avanzó hacia Bosnia con tropas húngaras.

En el curso de las acciones bélicas, allá donde pasaba Vlad Tepes la tierra era arrasada y ni siquiera se salvaban los campesinos cristianos. Según un informe, Vlad Tepes despedazaba con sus propias manos a los prisioneros y ensartaba sus restos en palos para infundir terror a los demás.

El voivoda valaco Basarab Laiota se habia desautorizado por mostrarse amigo de los turcos. El voivoda de Transilvania, Esteban Báthory (tío de Elizabeth Báthory, la "condesa sangrienta") y el voivoda moldavo, Esteban el Grande, deseaban arrebatarle el control de Valaquia e implantar a un voivoda que no intentara un arreglo con Turquía. Vlad Tepes surgió como la mejor solución.

El 6 de septiembre de 1476, Matías Corvinus dió su consentimiento. Báthory y Vlad Tepes atacarían por el norte, y Esteban el Grande por el este, para que Basarab Laiota quedara apresado en una pinza. El 26 de noviembre Vlad Tepes fue nombrado voivoda por tercera vez. Vlad Tepes firmó un contrato de alianza con el príncipe moldavo, que además le proporcionó una guardia personal de 200 guerreros escogidos.

Pero Vlad Tepes moría ese año. Una versión dice que luchando contra los turcos de Basarab Laiota que volvía para recuperar el trono, y otra versión que un asesino a sueldo lo decapitó por la espalda. El cuerpo del príncipe fue sepultado en el convento de Snagov, delante del altar. En cambio su cabeza se conservó en miel y enviada a Mehmed como prueba de su muerte, atravesada por un palo y expuesta a la vista de todos.

Bibliografía
Para este artículo se ha usado 'Drácula: Vlad Tepes, el Empalador, y sus antepasados' de Ralf-Peter Märtin, Tusquets Editores, 2009.


Creado el 06 noviembre, 2011.

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