El castillo Vogelod Cine de terror

Cine de terror, ciencia ficción, fantasía

Exorcismo en Connecticut (The Haunting in Connecticut) 2009

Una familia tiene un hijo con cáncer y se mudan a una casa cerca del hospital donde lo tratan. El muchacho se instala en el sótano y comienza a tener sueños donde ve a otro joven y un hombre que parece un médico con un cadáver que está tendido sobre una mesa. En el sótano hay una habitación que no se puede abrir pero un día lo consigue y se encuentra con una habitación preparada para tratar cadáveres. La casa era una funeraria.

Exorcismo en Connecticut

De Peter Cornwell en su debut cinematográfico, demuestra saber dirigir y además se consigue una ambientación y estética fúnebre y triste. La historia en cambio pues no se puede decir lo mismo. Esta es de esas películas a las que les dan mucha promoción, imágenes impactantes como el ectoplasma que sale del niño, medium en una sesión de espiritismo, pero que puede resultar algo decepcionante y algo vacía de contenido, de hecho lo es, porque casi todo se basa en sustos imprevistos manidos.

Sin duda, hay un exceso de clichés sonoros que se repiten casi de continuo que son los que causan los sustos, a menos que uno esté sordo, y las primeras apariciones de fantasmas son algo realmente mediocres y vulgares (el primer fantasma que vemos, una cara sanguinolenta que aparece de pronto tras un cristal es una mediocridad más propia de una atracción del terror de feria y nos da a pensar que quizás todo sea igual de malo). No es tan mala, es efectista pero lo consigue a base de una música acelerada y golpes sonoros, el fantasma se queda sólo como detalle visual, de una amenaza latente que supuestamente debe de hacer algo en algún momento pero hasta ahora sólo queda su figura inmóvil. Un desarrollo del suspense basado entonces en la sucesión de sorpresas imprevistas, todas a base de un incremento brusco del sonido con el fantasma en un segundo plano. Es así efectista.

Luego afortunadamente vamos viendo que esos fantasmas que aparecen brevemente comienzan a salir más y a ser algo más que figuras fúnebres decorativas, todo ocurre igualmente de forma imprevista, comienza con un poltergeist y luego aparecen ellos.

Pero claro, esas situaciones que vemos siguen también ciertos manidos esquemas y no se si alguien realmente se puede seguir asustando por momentos que, desgraciadamente, ya nos suenan, y nos recuerdan a situaciones ya vistas en otras películas como la escena del niño en el montacargas que nos recuerda la escena del ascensor de 'The Eye' (2002) de los hermanos Pang, cuando Wong (Angelica lee) está en el ascensor con el fantasma detrás, o la escena de la sombra del fantasma sobre la cara del muchacho que duerme, que nos recuerda las escenas del fantama Kayako en la saga de Ju-On, incluso el sonido gutural que se oye a veces es igual. Y eso claramente es imitado de Ju-on, no tiene ninguna originalidad.

Incluso cuando sale un fantasma de pronto desde la oscuridad nos sigue recordando al cine oriental y quizás incluso a 'Evil Dead' de Sam Raimi, es curioso, quizás esto último sea demasiado subjetivo, lo del cine oriental lógicamente no, uno de los factores que influyeron para que Hollywood retomara buenas historias de terror y sobre todo nuevas ideas inspiradas fue el resurgimiento del cine fantástico, japonés sobre todo, y con 'Ringu' (1999) de Hideo Nakata, junto al cine coreano (Kim Jee-woon entre otros) o el de Hong Kong (los hermanos Pang) que estuvieron también influidos por ese resurgimiento japonés, que a la vez sirvió para impulsar de nuevo la producción de Hollywood con sus famosos remakes.

Se pueden hacer cosas buenas con el estilo oriental pero tambien malas, aqui nos encontramos por desgracia más de lo último porque aquí está hecho todo de forma muy burda, sin estilo. Es decir, para asustar se usa situaciones tan básicas y burdas como habitaciones ocuras en las cuales al encender la luz vemos al fantasma-zombie descompuesto delante, o detrás del personaje en cuestión, que también se da el caso y punto, ahí se acabó el peligro. Puede que la intención sea dejar la sensación de que cuando dormimos o estamos a oscuras en una habitación hay alguien mirándonos, pero no es la impresión que da, se le ocurre uno al pensarlo y sigue sin funcionar el efecto.

Y en cuanto a la familia en sí, se nos presenta una familia casi desfuncional, sin serlo, pero con un drama que corre el peligro de que nos lo tomemos a cachondeo: no era poco el cáncer que además meten al muchacho en una casa encantada donde es objeto de los ataques de los fantasmas, su madre lo quiere mucho como es menester pero reconoce estar cansada de tener un hijo con cáncer (su hijo la oye) y para colmo nos enteramos de que su padre es un ex-alcohólico.

En cuanto a frases, que puede marcar un nivel mas o menos alto de un guión y son detalles que a nadie parece importar, aquí se sigue aumentando el drama pero de forma poco acertada: la misma madre protagonista afirma nada más comenzar "¿por qué le ocurren cosas malas a las buenas personas?" o su hijo dice "si hablas sola te volverás loca" son los únicos hechos dialogados relevantes del guión, donde incluso la mujer tiene conductas tan extrañas como encerrarse en su habitación asustada cuando su marido el ex-alcohólico llega a casa con unas copas de más y se cabrea cuando ve tanta luz encendida, para luego salir a hablar con su marido como si nada. Virginia Madsen [Dune (1984)] no logra convencernos de ese dolor que supuestamente encierra dentro de sí, ni de su supuesta firmeza que apenas vemos, lo más son quejas, su apostura ante la cámara es simplemente victimismo, y no logra conectarnos ni hacernos partícipes de su sufrimiento. La mención última a Dios es realmente petulante.

Estos detalles que la mayoría de las veces se pasan por alto son muy importantes, porque indican si pueden tener sentido para el que las ve porque se supone que se dice para que las oigamos y sintamos cierta empatía por los personajes y disfrutemos. Lógicamente las frases no son problemas de ella, es del guión escrito, que no tiene ni profundidad ni personalidad y recurre a tópicos generales de la llamada sabiduría popular que no es precisamente la "sabiduría" más recomendable, y por mucho que 'Exorcismo en Connecticut' aparente tener profundidad ayudada por una buena técnica cinematográfica y la buena fotografía, es presuntuosa, vulgar, y la estética por sí sola sí nos vale al ver lo manido que es todo.

La breve narración de lo que pasó en esa funeraria, el funerario y su ayudante que practicaban la necromancia y el espiritismo, y el fantasma del muchacho quemado que sale algunos minutos por el final mostrando lo que pasaba, son básicamente los dos mejores momentos de 'Exorcismo en Connecticut', y son muy breves, pero son los mejores por el hecho de que muestran la tragedia que se vivió en esa casa, bastante sórdida, no porque sirva como hecho paranormal. Porque el hecho paranormal, que es el leit motiv básico (y no una tragedia por muy sórdida que sea) no está logrado por cansino, por repetitivo, por seguir sólo los esquemas de un cine efectista (música acelerada, golpes sonoros, pasarela de fantasmas a cualquier más descompuesto) apto para mentes ávidas de emociones sonoras y sustos de salón.

Es claramente una película para salas de cine que es donde uno al menos debería disfrutar algo más por el efectismo atronador, que no legitima que aun así sea buena película.

Aunque se suponía que los fantasmas eran inmateriales y sin masa corporal, los fantasmas modernos nos descubren que nos equivocábamos. A ver la próxima moda cual es. Se dice que está basada en un hecho real que obviamente debe de estár muy novelado porque sigue los esquemas de cualquier película de terror-suspense de Hollywood: cuando el cura desentierra los restos de huesos y se los lleva y parece que todo ha terminado se descubre que no es así. No es muy original que digamos.

Exorcismo en Connecticut (The Haunting in Connecticut) 2009. Director: Peter Cornwell. Intérpretes: Virginia Madsen (Sara Campbell), Kyle Gallner (Matt Campbell), Martin Donovan (Peter Campbell), Amanda Crew (Wendy), Elias Koteas (Reverend Popescu). Duración aproximada: 102 minutos.


Creado el 7 marzo, 2014.

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