El castillo Vogelod

Cine de terror, ciencia ficción, fantasía y literatura fantástica

Enemy (2013)

Un profesor de historia (Jake Gyllenhaal) ve una película y ve un actor que es igual que él. Se sorprende tanto que comienza a ver otras películas en la que ha trabajado y también investiga para saber algo más de él. Obsesionado, averigua donde vive y lo llama. La mujer del actor le confunde con su marido pues tiene la misma voz. Cuando el actor recibe otra llamada, a pesar de las reticencias iniciales al pensar que es un fan loco, un día decide ir a verle y descubren asombrados que ambos son como como dos gotas de agua. Pero todo es tan extraño que las cosas comienzan a torcerse.

Jake Gyllenhaal en Enemy

Coproducción entre Canadá y España, es un thriller de misterio interpretado de manera espléndida por Jake Gyllenhaal, actor que en el género fantástico se dió a conocer con la extraña 'Donnie Darko' (2001), donde un joven veía a un conejo gigante con el transfondo de los viajes en el tiempo, pero seguramente fuese la película de vaqueros gay 'Brokeback Mountain' (2005), de Ang Lee, la que le dió a conocer al gran público.

Afortunadamente es un actor que no se ha encasillado en un tipo de papeles o en un tipo de películas, ya desde sus comienzos, etapa donde se comienza y se hacen todo tipo de papeles, hacía cosas diferentes, como en su debut cinematográfico haciendo de hijo de Billy Crystal en la cómica 'Cowboys de ciudad' (1991), de Ron Underwood ['Temblores' (1990), que originó una saga sobre esos gusanos gigantes que viven bajo el suelo del desierto, o 'Mi gran amigo Joe' (1998) remake de 'El gran gorila' (1949) de Ernest B. Schoedsack] donde unos tipos de ciudad se iban de vacaciones a un rancho en el oeste y se encontraban a un duro vaquero (Jack Palance) [aunque la película prometía más de lo que dió, tuvo una segunda parte, 'El tesoro de Curly' (1994) de Paul Weiland]; su primer papel protagonista fue en la película biográfica sobre Homer Hadley Hickam Jr., un ingeniero aeroespacial de la NASA, 'Cielo de octubre' (1999), de Joe Johnston ['Jumanji' (1995) que cuenta lo que pasa cuando se juega con un juego de mesa mágico, o 'El hombre lobo' (2010), remake de 'El hombre lobo' (1941) de George Waggner] en la que Gyllenhaal era Hickam, un hijo de minero que no quería trabajar en la mina y quería dedicarse a fabricar cohetes espaciales; o la de aventuras orientales 'Prince of Persia: las arenas del tiempo' (2010) de Mike Newell ['La máscara de hierro' (1977) de mosqueteros, o 'Donnie Brasco' (1997) con Johnny Depp de policía infiltrado en la mafia frente a Al Pacino].

Enemy

Una carrera, creo más que aceptable, con buenas películas y sobre todo buenos trabajos. En esta que nos ocupa, tan extraña o quizás más que la de 'Donnie Darko', hace los dos papeles protagonistas, de profesor de historia y actor, ambos con distinta personalidad, y hacerlo creíble sólo lo puede hacer creíble un gran actor, y Jake Gyllenhaal lo es, con un futuro por delante esperanzador, porque es un actor con personalidad y eso se nota en la pantalla: tiene carisma y solidez interpretativa, no se queda sólo en el envoltorio del personaje, profundiza en ellos. Si fuera inglés sería un actor shakesperiano por necesidad.

La historia de 'Enemy', no se me olvida, está basada en la novela El hombre duplicado del escritor portugués José Saramago. Según el director, el canadiense Denis Villeneuve, confesaba en San Sebastíán al periódico El confidencial: "Nada más acabar la última página del libro de Saramago, pensé: 'Vale, esta será mi próxima película'. Sin más. Sentí que Saramago contaba algo profundo sobre la identidad masculina. Y sobre la intimidad masculina. La lucha interna del hombre contra los miedos y demonios que le impiden convertirse en un adulto. Narrado con el habitual toque literario juguetón de Saramago: esa mezcla de humor y sensibilidad". (1)

Enemy

Una vez aclarado el fondo de la película por boca del propio director, y que también coincide con la propia novela, parece lógico deducir que el problema de la identidad masculina es la clave para poder entenderla, aunque claramente vemos que no sirve como explicación única y extrañamente puede haber más de una explicación personal a lo que estamos viendo. Es como una canción, que el que la escribe lo hace por un motivo o por una inspiración, y luego el que la oye le busca otro significado. Así que hay tantas explicaciones de lo que vemos como sensaciones nos deja lo que estamos viendo, sobre todo, como ocurre en 'Enemy', lo que vemos no está nada claro y hay un amplio margen de búsqueda para entender su significado: de forma muy breve surge en la película la idea de unos gemelos separados al nacer, que puede quedar ahí de forma latente pero nos descubren (una madre muy arisca, Isabella Rossellini) que eso no es. Quizás algo sobrenatural, quizás una secta de millonetis más rara de lo habitual, un extraño erotismo o quizás nada raro. Puede que el famoso otro yo que surge para complicarnos la vida, tan recurrente como fue en los clásicos del cine alemán, pero este "otro yo" ha debido de surgir de algún lado. En fin, son ideas que nos vienen a la mente cuando la vemos. Personalmente no soy partidario de hacer una película y que no quede explicado el por qué de los hechos a menos que recurramos a la propia opinión del director o a la fuente en que se inspira, lo que no me parece lícito. 'Donnie Darko' era tan extraña como esta pero al fin y al cabo había cierta base, aunque débil, donde agarrarse, los viajes temporales en el tiempo, que tampoco es que explique nada porque es indemostrable, digan lo que digan, y es sólo la idea a lo que se recurre y a partir de ahí se construye cualquier argumento.

Dejar un final tan inexplicable como tiene 'Enemy' me parece un recurso muy fácil para que algo quede sin explicación y que sea el espectador el que lo piense. Deducir la solución de forma acertada adivinando la intención del director, o de Saramago, a la primera de cambio, sin haber leído nada sobre la historia que nos cuentan, qué significa ese final, ni siquiera qué significa todo lo que vemos en la película referente al doble, son intenciones que el espectador con tendencias intelectuales se esforzará por adivinar, así que pienso que claramente va dirigida a un público específico y pienso que no es el palomitero habitual, pues no puede serlo, y si es el caso, es un truco peligroso porque el público generalista no tiene la intención, ni ganas, de querer buscarle significado a lo que ve. Le gustan las cosas claras. El mayor ejemplo de esto son las películas de M. Night Shyamalan, el cual suele dejar la sorpresa para el final, pero deja las cosas claras. Aquí no ocurre pues no hay explicación final.

Mélanie Laurent

En ese caso, de película minoritaria, hecha con clase, elegante y bien realizada, acierta de pleno con el misterioso argumento, para que pensemos qué demonios es lo que hemos visto, pero el premio de la lotería pasa necesariamente tras haber pensado otras posibilidades. Y es un juego, no obstante, peligroso, porque el director lo que quiere es que su película la vean el mayor número de personas y no se si esto funciona porque la realidad es que comercialidad y profundidad intelectual no suelen ir unidas de la mano. Recurro de nuevo a M. Night Shyamalan: sus películas tienen éxito porque son comerciales y no hacen pensar a nadie, no tienen profundidad intelectual de ninguna clase, y ni le hará falta, pensará el admirador de Shyamalan, y seguramente ni el director tiene intención de que las tenga. La clave es la sorpresa, como el que abre un regalo. Pero sea como sea, 'Enemy' quedará, sin lugar a dudas, como objeto de predilección para un público minoritario que disfrutará con lo que ve gracias a la nula explicación que la película ofrece sobre los hechos que narra y que la volverá a ver una y otra vez, regodeándose en su verdadero significado u en otros posibles más.

Junto a ello, el aire cargado de solemnidad de esa extraña atmósfera pesimista reinante, parece tan extraño, pero que funciona casi en el límite de lo imposible, gracias al buen equipo que hay detrás, junto a un buen reparto pero que en realidad lo importante, básicamente, se reduce a tres personas: Jake Gyllenhaal, Sarah Gadon y Mélanie Laurent.

Sarah Gadon

Cuando Helen (Sarah Gadon), la mujer embarazada del actor (que también se parece a la del profesor (Mélanie Laurent), recordemos, el mismo Jake Gyllenhaal en partida doble) está tan aterrorizada por el parecido tan tremendo del profesor con su marido, nos preguntamos ¿por qué ese terror cuando es simplemente alguien que se parece a su marido, como podría ser que le pasase a cualquier otro como suele suceder, que hay personas que se parecen entre sí?. Pero este pensamiento que nos surge, el de una forzada solemnidad espacial y una extrema seriedad en los gestos y sentimientos para crear el misterio, aquí no tiene lugar, porque creemos lo que vemos, vemos lo fantástico encarnado en una realidad que parece de sueño, un sueño del subconsciente trasladado a una realidad que no existe. Vemos pues, lo intangible, un pensamiento, un temor oculto, una crisis. Si es de identidad o de otro motivo, el espectador, desconocedor del origen de la idea creadora, sólo puede aventurarlo.

Llamémosle surrealismo, llamémosle realidad fantástica, todo tiene su cabida aquí. Como digo no soy partidario de este tipo de hacer cine (que aunque se asemeje, como mencioné, se aleja demasiado de la simple sorpresa final de las películas de M. Night Shyamalan o, en su caso, de cualquier otro de menos renombre que use el mismo recurso final) en el que descubrimos que la solución depende más de una sorpresa impactante al final que de una explicación, porque pienso que esperamos a ver qué ocurre y cuando lo vemos, ya no tiene más interés volver a verla, en mi caso particular, que no puede ser el único. Eso sí, finalmente queda el resultado en conjunto y me parece un estupendo thriller psicológico, de corte surrealista, donde no se explica nada de forma clara, propio del surrealismo y hay que adivinar cuando no se sabe el por qué. Es como mirar un cuadro surrealista, de Dalí mismo, y querer sacarle un significado válido sin saber las intenciones del pintor: te puede gustar, o no, pero el significado acertado puede dar igual adivinarlo o no, o tan siquiera que el significado importe. Pero en el caso de 'Enemy' la dificultad está en dejar pasar por alto el extrañísimo final. (2)

Araña

Dentro del thriller, pues, es una rara avis que funciona, diferente, bien dirigido por Denis Villeneuve y un trabajo muy destacable del que pienso figura esencial, que no es otro que Jake Gyllenhaal, de una tremenda personalidad, que hace los dos papeles de profesor y actor y parece dos actores diferentes. El reparto acompaña muy bien también. Hay una cosa más negativa que le veo y es la animación por ordenador de un accidente de coche, que no está en absoluto logrado, y se lo podían haber ahorrado. El que sea más barato hacer una animación por ordenador, y menos peligroso seguramente para el que conduce, no es una buena justificación y da a pensar que clasicazos como 'Speed: Máxima potencia ' (1994) de Jan de Bont, donde una cosa tan grande como un autobús corre (y salta) de verdad, parece hecha por genios, y seguramente lo fuesen. Curioso que los años años 90 fueran tan malos para el cine de terror, pero buenos para el cine de acción. En estos tiempos 'A todo gas', título original 'Fast & Furious', una saga de coches haciendo carreras, recoge el testigo de muchos clásicos de carreras de los 70 y 80 pero es otra historia. Duración aproximada: 90 minutos.


Notas:

(1) Y publicado online por el periódico El Confidencial, aquí en una revisión de la película http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-03-28/la-arana-que-escapo-de-la-cabeza-de-jose-saramago_108017/

(2) La aparición de la araña gigante es una idea propia del director, y según confiesa en la entrevista mencionada, representa la inteligencia.


© Copyright 2001-2017 El castillo Vogelod - Pagina personal realizada sin ánimo de lucro - Todos los derechos reservados.