El castillo Vogelod Cine de terror

Cine de terror, ciencia ficción, fantasía

Al otro lado de la frontera (Borderland) 2007

Tres jóvenes de Texas deciden ir a la frontera con Méjico a un burdel y divertirse. Se hacen amigos de algunas mejicanas y se van a la feria del lugar. Uno de ellos decide volver sólo al burdel a ver a su amiga prostituta, pero es secuestrado por miembros de la secta Palo Mayombe. Estos lo mantienen atado hasta la llegada de un tal Santillan, traficante de drogas y jefe de la secta que lo quiere para ofrecerlo en sacrificio a su Dios.

Sus dos amigos buscan a su amigo desaparecido y acuden a la policía pero esta no quiere hacer nada y parece temerosa de esa secta. Los dos jóvenes siguen buscando a su amigo hasta que descubren el peligro en el que estan.

Al otro lado de la frontera

Dirigida por Zev Berman con historia del mismo director y Eric Poppen, se afirma que los hechos que se narran sucedieron en realidad, y que todavía hay algunos miembros de la secta libre. Sin saber si es verdad o no, pero viendo como llegan noticias a todo el mundo de la forma de actuar de los carteles de la droga en la zona que describe la película, no es dificil suponer que todo lo que cuenta la película sucedió de verdad.

Los miembros de esa secta son "seguidores del culto Palo Mayombe" (sic) que se dedican a secuestrar, torturar y matar en sacrificio ritual a víctimas humanas, con el objetivo de que ellos y las drogas con las que trafican sean invisibles a los policías de la frontera y llevar así su droga a EE.UU., sin que nada les detenga. Pero para que el rito funcione las víctimas deben gritar, así que se puede suponer las humillaciones y las atrocidades que someten a las víctimas, para satisfacer su objetivo mágico.

La película recrea esos ritos con dureza, sin ocultar nada, así como los ensañamientos y los crímenes colaterales. No obstante, todo lo demás pues básicamente sigue los clichés habituales a que nos tiene acostumbrados las películas violentas, los buenos y los malos tremendos, sin embargo no llega a hacerse pesada en absoluto, hay cierta originalidad y frescura en cómo se muestra todo, no resulta monótona de ninguna manera.

Al otro lado de la frontera

No hay un exceso de rituales y muertes, hay un inteligente guión detrás y hechos que suceden de forma alterna entre la concienciación de que están metido en un lío de cojones, del que pueden no salir vivos, hasta la explosión inevitable de la violencia en ese pueblo fronterizo, que parece un sitio como cualquier otro pero oculta un submundo criminal.

Por tanto gracias al buen guión, la película tiene más interés, no es el gore por el gore, pues tampoco es que haya más gore de lo habitual, sino la exacerbada crueldad, ensañamiento y torturas típicas de lo que se puede suponer siendo el tema que es.

Por tanto es una buena película, en realidad es un thriller brutal con un reparto que actúa bien: el chileno Beto Cuevas como el cruel Santillan, dándole la frialdad habitual de este tipo de personajes a los que el cine les ha dado un canon ya establecido (o en la realidad son así, como espectador de cine debe dar igual), como al resto de los miembros de la banda que son como polillas que se arriman a luz que más brilla.

De entre ellos sobresale el mexicano Marco Bacuzzi [Species IV: El despertar (2007)] como un despiadado carnicero. Son gente, como afirma uno de ellos, texano, como el trío protagonista, y afincado en la frontera, que habla por él mismo pero se puede suponer que se puede extender al resto de sectarios, a los que Santillan les ha enseñado a manejar los espíritus que viven en este mundo, lo que cree el Palo Mayombe, en espíritus que nos rodean, y el ritual lo que pretende es despertar a esos dioses para que ayuden al objetivo pretendido en el sangriento y brutal ritual, que no es otro que la invisibilidad ante la policía.

Este texano mencionado es nada más y nada menos que Sean Astin, ese chico gordete de 'Los Goonies' (1985) de Richard Donner, o de más actualidad, el Sam del Señor de los anillos de Peter Jackson. Eso es un cambio de universo, sí señor.

Al otro lado de la frontera

El trío protagonista lo conforman Brian Presley, chico más bien conservador y de buenas maneras, Jake Muxworthy [Shadow (2009)], el más rebelde y lanzado de los tres, y Rider Strong, [Cabin Fever (2002), Pulse 3: invasión (2008)], es el secuestrado, muy conservador e hijo de un sacerdote, con lo que el ritual (aunque los secuestradores parece ser que no logran saber que lo es) tendría además, según las creencias de la secta (u otras de este tipo que creen en seres espirituales) seguramente un efecto añadido al ser inmolado un hijo de un siervo de Jesucristo.

A ellos se les une la mejicana Martha Higareda como una camarera del burdel que hace amistad con ellos y les ayuda, y el también mejicano Damián Alcázar, como un policía que sobrevivió a unos de esos rituales. Como he dicho, todo el reparto está creíble y hacen un buen trabajo.

Es lógico deducir que la atmósfera de tensión y miedo se consigue, un miedo real basado en las torturas y el desprecio por cualquier vida humana que sólo sirve para los propósitos mágicos de los traficantes de droga miembros de la secta del Palo Mayombe. No hay visiones sobrenaturales de espíritus ni nada por el estilo, lo que ayuda a evitar la fantasía y mostrar la realidad más dura.

Mención especial a la buena fotografía, que siempre es un hándicap para verlo todo mejor, nunca mejor dicho, colores más reales que esas tristes tonalidades de colores grises que muchas veces, más de lo debido, se tornan protagonistas de algunas películas, una mala tendencia que habría que desterrar.

Duración aproximada: 105 minutos.


Tweet

© Copyright 2001-2017 El castillo Vogelod - Pagina personal realizada sin ánimo de lucro - Todos los derechos reservados.